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martes, 15 de junio de 2010

las agresiones a la Iglesia se intensifican

la libertad religiosa hoy en día consiste en atacar a la Iglesia Católica, esa es la verdadera razón de la nueva ley, poder atacar a la institución que se enfrenta a la progresía intolerante agresiva y nazi en la cual vivimos, resguardados por una ley echa por ellos mismos. Ya está bien, la Iglesia católica es objetivo de insultos, mofas, chistes, desprecios, etc., si esos mismos comportamientos se hiciesen con familiares nuestros, con nuestra tierra, con algo nuestro, pasarían dos cosas o el que ofende se lo pensaría al saber que eso es importante para la otra persona, o, el ofendido no se quedaría de brazos cruzados. Pues ninguna cosa de las dos, entre otras cosas, primero porque el ofendido es la religión del amor y del perdón, (algo que todavía no conocen estos progres ignorantes intolerantes), y segundo, porque los que ofenden les da igual ofender a tantas y tantas personas que para nosotros esa institución es sagrada, lo que no logro entender es, por qué los que son maricones, perdón gays o lesbianas, no atacan al islam, el cual condena y no solo de palabra las conductas homosexuales, sino a muerte, pero claro eso no son motivos importantes, o, esque tienen mas miedo que zapatero en el juicio final.
Todo esto viene porque el señor Eduardo García Serrano, criticó la educación sexual del gobierno regional catalán, en la cual a los niños se les enseña y anima a toda clase de practicas sexuales. Bien, pues, esta crítica fué a la vez objeto de todo tipo de comentarios de los progres "TOLERANTES", en el programa de "La Noria", dos de los invitados y el presentador arremetieron contra la Iglesia sin cortarse ni un pelo, aprovechando que sale el tema claro. Palabras de Jorge Verstrynge, ex partido popular, luego de extrema izquierda y además asesor del impulsor de la felicidad Hugo Chavez: " Este señor no quiere que los jóvenes aprendan a masturbarse, prefiere que los profesores de la masturbación sigan estando en los confesonarios", y se queda tan ancho. Al hilo, Pilar Rahola, ex diputada de ERC y periodista soltó por esa boquita " los curas siempre han sido muy represores. Les decían a los niños: no te toques, no te toques, que te vas a quedar ciego", a lo que el presentador de dicho programaje añadió, " No te toques, no te toques, que ya te toco yo".
Lo dicho, estos progres, no respetan lo sagrado, no respetan los sentimientos de cada uno, no respetan la verdad y no repetan a nadie que les lleve la contraria, y saben que Jesús no nos deja hacer lo que humanamente se merecen, en cambio ya veríamos si se metieran con los seguidores de Alá.

lunes, 7 de diciembre de 2009

¡¡¡Retirad los cricifijos de todas las aulas!!!

Nuestro gran querido y aclamado presidente del gobierno D. Jose Luis Rodriguez Zapatero, prepara la última, aunque ladrada anticipadamente por sus perros para ver como está el pampaneo en la sociedad, y saber, hasta que punto le hace pupita o no le hace pupita la propuesta electoralmente, la retirada de los crucifijos de TODOS los colegios y centros de formación de España.
Estimados lectores la imposición de una ideología, sea la que sea, requiere una nula oposición, y de eso se trata, los católicos nos estamos convirtiendo en el grano en el trasero de nuestro presidente como sabueso de satanás, (recordemos que el gran reto de Satán es alejarnos de Dios), pues dicidme en qué se diferencia de Zapatero, y claro, los católicos, fieles a la voz del Papa y al mensaje verdadero de Dios, nos resistimos, es mas, nos movilizamos, es más, no le haremos caso, y si tenemos que hacer trampa la haremos. Porque no os creais que esto se para en el crucifijo de el aula, no, ese es el principio del intento de aniquilar cualquier rastro de la Iglesia católica en España, su objetivo, anular cualquier manifestación pública religiosa, es decir, belenes vivientes o no vivientes, procesiones, etc., a fuerza de ley.
Pero el problema es, que qué alternativa nos queda, el otro partido mayoritario, es decir la oposición, ¿Sería capaz de levantar esta losa que Zapatero está poniendo al catolicismo?, la respuesta os la dejo a vosotros, yo me la reservo, pero celebraría con gran entusiasmo y sorpresa esa decisión.
Amigos, sin el Catolicismo, el cristianismo mas acerbado, es decir la creencia en Cristo pero con todas las diferencias con la Iglesia Católica se hará dueño de España, patria del Cid y de los Reyes Católicos, y de tantos y tantos Santos y Mártires por Dios, en fin..., rezemos, rezemos...rezemos.

«Ágora: Hipatia»

El cine es un maravilloso medio para contar la Historia, pero tiene sus limitaciones: a veces, las ambiciones excesivas pasan factura. Los realizadores de «El Código da Vinci» pretendieron convertir a Magdalena en diosa y se pasaron. Amenábar pretende, nada más y nada menos, contar una historia a partir de la cual «el mundo cambió para siempre». Y se ha vuelto a pasar cuatro pueblos más. La película tiene tantos mensajes ideológicos que es imposible meterlos en dos horas y, al mismo tiempo, mantener un ritmo entretenido, interesante y espectacular.


El cine requiere medir las secuencias, los silencios, los tránsitos y, sobre todo, un guión que mantenga la atención del espectador. Es una pena, porque la película contaba con todos los mimbres: un gran director, una generosa producción, una preciosa actriz, un maravilloso decorado y una perfecta ambientación. Pero lo que pretenden es inyectar en una pastilla los siguientes mensajes: primero, que las religiones generan odio y violencia. Segundo, que el cristianismo es la más talibán de todas y la que empezó. Tercero, que existen dos mundos, por una parte, el de la filosofía y la ciencia, contrapuesto e incompatible con el de la religión. Cuarto, que el cristianismo al principio fue misericordioso, pero la jerarquía eclesiástica y la Iglesia son por definición intolerantes y fundamentalistas. Y, sobre todo, hay dos mensajes más que son especialmente queridos por la película y por toda la explosión de libros y propaganda que estos días se vienen haciendo: el cristianismo es la causa de la caída del Imperio Romano y de la desaparición de la sabiduría grecolatina. Además, es el culpable de la subordinación y dominación de la mujer por parte del hombre. En fin, Alejandría e Hipatia son el símbolo de una civilización grecorromana basada en la filosofía, la ciencia y la libertad, hasta que llegó el cristianismo y comenzó la oscura Edad Media. Demasiado para una sola película. Y la cosa continúa porque, según declara el director, «es increíble cómo se parece a la situación actual».

¿Es casualidad que desde julio hasta el estreno de la película se hayan publicado más de cuatro biografías sobre Hipatia, paradigma de las cuales es la de Clelia Martínez Maza, financiada por la Dirección General de Ciencia y Tecnología? Más de 10 novelas, ejemplo de las cuales es la escrita por el hermano de Carmen Calvo, ex ministra de Cultura, además de multitud de estudios de historia sobre la época. Y todo ello con el mismo mensaje. Que todo salga al mismo tiempo no puede ser casualidad. Una vez más, nos encontramos con un ataque ideológico perfectamente orquestado, del cual, por cierto, Amenábar suele ser pistoletazo de salida, como lo fue en el caso de «Mar adentro» con la eutanasia.

Ahora la cosa va directamente contra la religión y particularmente contra el cristianismo. Lo malo de la trama que cuenta la película es que es mentira desde el principio hasta el final. Forma parte de la estrategia de reescribir la Historia a la que es tan aficionada nuestra izquierda. Hipatia no fue asesinada siendo una joven tan hermosa como Rachel Weisz, de 38 años, sino que murió en el año 415 y tenía 61. No fue famosa por sus dotes de astronomía por más que en la película se empeñen terca y cansadamente, atribuyéndole haberse adelantado a Kepler más de mil años; sino porque era una «divina filósofa» platónica, en palabras del obispo cristiano Sinesio de Cirene –única fuente coetánea que se conserva sobre ella–, a la que llama en sus cartas «madre, hermana, maestra, benefactora mía». El citado obispo, a quien en la película se le hace traidor y cómplice en el asesinato de la filósofa, murió dos años antes que ella, así que es imposible que tuviera nada que ver con su muerte. Ella fue virgen hasta el final, pero no vivió la castidad como ha dicho la protagonista, que se ha declarado feminista radical, «para ser igual que un hombre y poder ejercer una profesión con plena dedicación». Lo hizo porque, coherente con su filosofía, ejercía la Sofrosine, es decir el dominio de uno mismo a través de las virtudes entendidas como el control de los instintos y las pasiones.

Hipatia nunca fue directora de la Biblioteca de Alejandría, ni ésta fue destruida por los talibanes cristianos. La biblioteca fue incendiada por Julio César, saqueada junto con el resto de la ciudad por Aureliano en el año 273, y rematada por Diocleciano en 297. Es verdad que en el año 391 fue destruido lo que quedaba del templo del Serapeo después de la destrucción por los judíos en tiempos de Trajano, y también el repaso que le pegó Diocleciano, quien, para conmemorar la hazaña, puso allí su gran columna, razón por la cual los cristianos lo destruyeron, ya que él era el símbolo de las persecuciones que sufrieron durante trescientos años. Pero lo que allí quedaba de la biblioteca era tanto como lo que restaba en otros sitios. El paganismo siguió existiendo en Alejandría hasta que llegaron los árabes. Y el neoplatonismo siguió floreciendo, hasta que lo recuperó el renacimiento cristiano. Por cierto, que yo sepa, su más brillante exponente se llamaba San Agustín, coetáneo de Hipatia.


«Ágora: Cirilo» (y II)


La historia de Hipatia ha sido objeto de manipulación por todas las tendencias ideológicas, desde la Ilustración hasta el feminismo radical más reciente. Para algunos, como Voltaire, «desde la muerte de Hipatia hasta la Ilustración, Europa está sumida en la oscuridad; la Ilustración, al rebelarse contra la autoridad de la Iglesia, la revelación y los dogmas, vuelve a abrir la iluminación de la razón». En la última versión feminista de Úrsula Molinaro, Hipatia es la campeona del amor libre, a pesar de que en realidad era virgen. La conclusión es que de la verdadera historia de Hipatia se pasa a la leyenda de Hipatia, que se convierte en la leyenda del Crimen de Alejandría, cuyo protagonista principal es el obispo Cirilo.

La película de Amenábar recoge casi todos los ingredientes de esta leyenda: Hipatia es símbolo de mujer libre que representa el fin de la cultura grecolatina y el comienzo del oscurantismo cristiano, asesinada por unos fanáticos talibanes cristianos al mando del obispo Cirilo. ¿De dónde surge esta leyenda? El primero que narró el crimen fue Sócrates Escolástico en el siglo V, un letrado al servicio del patriarca de Constantinopla Néstorio, enemigo del patriarca de Alejandría Cirilo. Pero la atribución directa a este último de la autoría del asesinato fue cosa del escritor pagano Damascio, que escribió la «Vida de Isidoro», que es una apología del paganismo durante el final del siglo V y principios del VI.

No obstante, la auténtica leyenda surge con la obra de John Toland en 1720. Éste era un irlandés, hijo ilegítimo de un sacerdote católico, que se hizo protestante y posteriormente activo militante del ateísmo en la Gran Logia de Londres. Después vino Voltaire; después, el historiador Edward Gibbon, quien, para argumentar su tesis acerca de que el cristianismo es la causa interna de la decadencia del Imperio Romano, utiliza la leyenda de Hipatia y declara a Cirilo responsable de todos los conflictos que estallaron en Alejandría en el siglo V. Más tarde llegarán las versiones románticas de Leconte de Lisle y otros, y finalmente el feminismo radical, para el que Hipatia fue la primera mártir de la misoginia propia del cristianismo. Todos los autores citados, y alguno más, tienen una cosa en común: son masones reconocidos.

Una de las grandes mentiras de la historia que se quiere propagar es que la mujer fue libre en Grecia y en Roma hasta que llegó el cristianismo y la sometió la sujeción del hombre; a esta idea también contribuye la película. Lo cierto es que en Grecia la mujer era considerada una cosa más de la casa, y en Roma, no era una «sui iuris», es decir, titular de derechos, sino que era considerada «capiti diminutio», como un niño o un incapacitado y, por tanto, estaba sometida a la tutela o la «manus» del padre o del marido. Por el contrario, fue el cristianismo el que consideró al hombre y a la mujer iguales en naturaleza, pues ambos son hijos de Dios y hermanos en Cristo; y prueba de ello es que las primeras manifestaciones de mujeres libres autodeterminándose, pese a la voluntad de sus padres o del estado, fueron las primeras mártires cristianas víctimas de las persecuciones romanas, tales como Inés Ágata o Cecilia. Y precisamente la explicación fundamental en torno al odio a Cirilo está en esta cuestión. Independientemente de que la carta de San Pablo a Timoteo no refleja precisamente una visión emancipada de la mujer, no es creíble que Cirilo la impusiera como literalidad a cumplir, porque es precisamente Cirilo quien más ha exaltado en la historia de la humanidad la condición femenina, pues a él se debe la expresión «Theotokos», palabra griega que significa madre de Dios.

El personaje del que hablamos, al que la película presenta con caracteres parecidos a Bin Laden para luego dejar en letras la explicación de que a ese «energúmeno» que ustedes han visto la Iglesia católica lo hizo Santo y León XIII lo declaró doctor de la Iglesia, efectivamente es San Cirilo de Alejandría. Él fue el que derrotó a la herejía Nestoriana en el Concilio de Éfeso del 431. En esencia, la disputa consistía en si María era madre de Cristo o madre de Dios. De la respuesta a esta cuestión surge algo muy importante: la doble naturaleza divina y humana en una persona llamada Cristo. Cirilo consiguió que se convocase un concilio en Éfeso, puesto que era el lugar donde vivió sus últimos años la Virgen María, y logró que la Iglesia declarase el primer dogma mariano de la historia: María, Madre de Dios. Hasta aquel momento nadie en la historia había conseguido colocar a un ser humano mujer por encima de cualquier hombre. Éste es el personaje que en el fondo persigue la leyenda de Hipatia; curiosamente, Beltrand Rusell comienza su «Historia del pensamiento occidental» con una irónica semblanza de San Cirilo diciendo: «El motivo principal de su fama es el linchamiento de Hipatia». Todo esto huele excesivamente a podrido.


*Abogado del Estado (e